Manuel Avila

El 16J ocurrió en Venezuela la mayor rebelión civil del mundo cuando más de 7.600 ciudadanos salieron a decirle NO a la ANC. Por esos salieron los venezolanos masivamente con sus ganas inmensas de sacar a Maduro y su cofrades del poder, pues es evidente que Venezuela colapsó hace rato en medio de una crisis económica que enterró a la nación. Mataron la economía nacional al elevar la inflación hasta el dos mil por ciento y le dieron un golpe mortal a una economía que se cocina a fuego lento hasta destruir el aparato económico nacional. A esa misma crisis económica se le suma la calidad de vida de los venezolanos que empezó a deteriorarse cuando “El Galáctico” comenzó aquel histórico proceso de expropiaciones que enterró el futuro nacional.

Por eso los venezolanos salieron golpeados de este régimen que llegó en el olor a pólvora y la sangre de muchos venezolanos que se opusieron a que le destruyeran su país y no pudieron hacer nada porque el libreto de Chávez y Maduro vino de la Cuba revolucionaria que llevó a Venezuela a la ruina total. Por eso el gobierno empezó a implosionar a los 18 años en el mando después que hicieron un desastre en la administración pública venezolana con grandes actos de corrupción que sepultaron la República. Todo eso ocurrió en nuestras propias narices y se nos vino encima la inflación y la escasez que envolvió a Venezuela en la crisis más descomunal de su historia.

Esa es la razón por la cual todo un país salió a firmar para esa Consulta Popular que se organizó en dos semanas y dio como resultado el entierro del proceso en más de 7.600.000 mil firmas que son una respuesta contundente a los arquitectos de la crisis. Los venezolanos salieron con todo a firmar para que se vayan Maduro de Miraflores mediante unas elecciones generales. Con esa salida se apagarían los fuegos de las teas de una nación incendiadas por los cuatro costados, pero que el gobierno resiste porque están tan empastelados que no encuentran la fórmula para salir ilesos de una trampa en que se metieron con su ideología socialista.

Venezuela les dio una lección de soberanía con esa felpa bestial que superó cualquier instrumento de consulta popular en la historia de la humanidad, pues 7.200.000 firmas es para que Maduro se vaya corriendo a Cuba en busca de asilo. Pero su compromiso con los talibanes del proceso lo lleva a retar la fuerza del tsunami ciudadano que de seguro se lo llevará por el medio como un simple tronco de árbol. Hablo Venezuela y dejó a Maduro y sus esbirros dependiendo de un sector de las FANB y de los corruptos que lo acompañan en la gestión, razón por la cual esta entrampado en sus propias locuras del poder.

Ahora cuando se resienten las estructuras de la revolución el gobierno está resistiendo con Diosdado a la cabeza, pero con la proa en una negociación que permita a los cabezas del proceso irse a países como Cuba, España, Rusia y el Libano, permitir un salvo conducto para los que destruyeron a Venezuela. Todo eso está en juego en el peor momento de una revolución que vuela bajo y pierde altura con cada torpeza cometida por Diosdado y sus esbirros. No quedan dudas que solo le queda a Maduro resistir y usar a Diosdado, Mario Silva y Jorge Rodríguez como las puntas de lanzas de un proceso hundido y sin fuerzas. Por ahora vienen negociaciones que incluyen diálogos y mesas de trabajo, pero veremos quienes son los valientes que se arriesgarán a perder la credibilidad y el respeto de la gente. No es fácil la transición, pero debemos entender que ningún país del planeta ha salido de una crisis similar sin diálogo y sin sangre.

@encíclica

 

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