Por Omar Ávila

Luego de haberse dado una de las jornadas más intensas de protestas que se haya vivido los últimos años en nuestra Venezuela, se está concretando la Asamblea Nacional Constituyente. Esto dará pie para iniciar un proceso de reacomodo en la estructura de poder de la “revolución”, habrá tensiones hacia el interior del partido gobernante y quedarán las huellas de la inconformidad popular. De ahora en adelante seguirán igual los problemas de los venezolanos; más hambre, más inseguridad, más desabastecimiento de alimentos y medicinas, una hiperinflación entre muchos otros problemas que nos agobian a todos por igual.

La elección de los representantes a la Asamblea Nacional Constituyente, a pesar del entusiasmo de la militancia revolucionaria que asistió menguada al evento, no solucionarán los problemas de un día para otro.

Quizás en la política institucional puedan reservarse para sí todo el Poder del Estado, pero para resolver los problemas de la economía se requieren consensos, acuerdos y negociaciones para restablecer el aparato productivo, para generar políticas que venzan la inflación y que los sueldos alcancen para cubrir al menos la Canasta Básica. En fin, ahora inicia otro proceso: el de enfrentar la realidad, que ha estado ignorada debido al debate político.

Ya tienen su constituyente donde ellos mismos caerán en su propia trampa. Ahora a trabajar (vamos a ver si después de 18 años lo hacen). Por ello desde Unidad Visión Venezuela proponemos desde ya la creación de una Junta Económica de Emergencia Nacional, que evalúe las medidas inmediatas que deben tomarse para enfrentar el problema del alto costo de la vida; situación compleja que debe atenderse en varios flancos:

Abastecimiento, que requiere de ágiles soluciones para la importación de alimentos y medicinas, recordemos que la crisis humanitaria existe con todo y ANC.

Reactivación de la Producción, es urgente regresar al campo venezolano, conformar ciudades agrícolas, que exista una “Misión Vivienda en el Campo” que promueva la migración interna, que desahogue las ciudades, en las que la pobreza y necesidades son el caldo de cultivo para la delincuencia y la violencia.

El ataque decidido a la especulación cambiaria, no es para nada revolucionario la existencia de mafias cambiarias, en las que los “zamuros” del dólar especulen y pongan a la economía en jaque, y muchos de éstos “caza dólares” son un subproducto de la burocracia oficial, con el concurso de muchos “escuálidos-enchufados”, porque allí no hay odios políticos, cuando se trata de la especulación del dinero.

En esta Junta Económica de Emergencia Nacional que proponemos, deben participar los decanos de las Escuelas de Economía, los organismos empresariales, grandes y medianos productores, entre muchos que pudieran cooperar. Nuestro llamado es a trabajar por Venezuela. Lamentablemente, la crisis continúa… oído al tambor… no vaya a ser que el hambre y la inseguridad se traguen a la ANC como se tragó al Gobierno de Maduro. Porque creo que cambiamos de gobierno o ¿no fue el propio Nicolás que dijo; “entrego el poder a la ANC”?

En fin, este nuevo “gobierno” tiene que dar muestras de democracia y disposición real al diálogo para que los decanos de las escuelas, entre otros, acepten participar en ella, de lo contrario seguiríamos peligrosamente en lo mismo y esta propuesta se convertiría en otro parapeto.

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