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Opinión


Palestra Insular: SOS humanitario


 Palestra Insular: SOS humanitario
Publicado: 2017-06-14 03:59 / Visitas: 185

                                                    Manuel Avila

La lucha no se detiene de los venezolanos contra este gobierno de malandros que prefieren ver caer de rodillas a sus hermanos de raza y no abrir un canal humanitario para que entren los medicamentos necesarios  al país. nSe niega el gobierno a abrir un canal humanitario para que entren al país medicamentos donados por organismos internacionales, pues la mezquindad que llevan en el alma los obliga a rechazar cualquier planteamiento hecho por la oposición venezolana. Pero mientras eso ocurre mueren mieles de ciudadanos venezolanos que se ven obligados a partir al exterior en busca de medicamentos y atención para sus problemas de salud. No es justo que no se encuentren medicinas en las farmacias, ni tampoco en las proveedurías farmacéuticas, lo que mantiene bien alta la tasa de mortalidad como consecuencia de la crisis de salud que vive nuestro país.

No es posible que muchos ciudadanos pierdan sus vidas por no tener a tiempo un  hipertensivo, un medicamento para el cáncer, la diabetes o algún tipo de enfermedad que le quite la vida a los venezolanos. Hasta dónde llega la maldad de los revolucionarios que se hacen los locos para no darse cuenta de la mortandad que está ocurriendo en Venezuela como consecuencia de la falta de medicamentos. Ese problema se veía venir desde que se produjo el aumento escandalosos del dólar y los productos químicos importados que sirven para hacer estos medicamentos llegaron a niveles espaciales.

Es ilógico que se mueran miles de ciudadanos por la falta de medicamentos que son necesarios para conservar la vida de los ciudadanos. Ahora resulta que el gobierno culpa a los grandes consorcios de la industria farmacéutica y a la clase empresarial que ha tratado de subsistir con esfuerzo y tesón.

Con ese canal humanitario llegarían a Venezuela medicamentos precedentes de la OEA. ONU, Cruz Roja Internacional y tantos consorcios internacionales que apuestan a la salvación de la Venezuela de los nuevos tiempos. Ahora lo que no entiendo es como estos bicharracos que gerencian la salud en Venezuela y que sobrepasan los 15  ministros que solo se han dedicado a burocratizar  la salud venezolana. Pensó el Comandante Eterno y su hijo Maduro que empobreciendo la industria farmacéutica tendrían el control total del pueblo venezolano, pues se equivocaron de nuevo al quitarle la salud a la gente y emboscar a los ciudadanos en una lucha fratricida sin parangón en la historia nacional. Estos tipos del gobierno han cometido un delito de lesa humanidad al impedir que entren medicinas a Venezuela y esa acción debe ser castigada por los organismos internacionales que saben de este delito contra el pueblo venezolano que se muere a menguas.

Con esta plaga de un gobierno indolente que se niega a abrir el canal humanitario empezamos a padecer en medio de un desierto donde hay alimañas, calor y sed, pues es evidente que pacientes sin hipertensivos, sin retrovirales, sin medicamentos para la diabetes y ni siquiera los medicamentos para atenuar el cáncer se consiguen en las farmacias, droguerías y centro de acopio médico. A Venezuela la irrespetan los hombres del gobierno y están dejando que miles de ciudadanos de la revolucionarios que no sienten dolor por nuestros hermanos de raza-

La lucha es por abrir ese canal humanitario que abra las puertas del corazón de estos demonios que cierran las puertas del porvenir y que impiden que Venezuela salve a sus ciudadanos con medicamentos necesarios para mantener vivos a miles de  ciudadanos esperanzados en conseguir cura. A esa tragedia hay que agregarle el desastre de más de 15 años  de la desidia revolucionaria que llegó a pensar que con solo traer técnicos en medicina desde Cuba podían recomponer la salud en Venezuela. Con la crisis en la red hospitalaria con centros de salud sin curitas, ni mercurio y con todos los equipos colapsados hemos visto caer las caretas de los sabios de la gerencia sanitaria que creyeron que solo con ideas revolucionarias alocadas podían dar un salto épico en la salud venezolana solo se terminó de empatucar un sistema de salud colapsado y atrasado.  Venezuela grita cambios buscando salvación para sus hijos y esperando que a estos bichos del proceso se les ablande al alma y permitan que se abra ese canal humanitario que sería la salvación nacional.  Pero este gobierno sordo cercena el derecho a la salud contemplado en la Constitución nacional y condena a miles de ciudadanos al patíbulo de la muerte, pues es evidente que dejar a los venezolanos sin medicamentos es una jugada perversa de estos criminales que atentan contra la salud de la patria. No sé dónde consiguen los chavistas medicamentos, pero es una realidad que este gobierno de animales está asesinando a su propio pueblo solo para complacer las ambiciones de un autócrata que pretende perpetuarse en el poder. La justicia vendrá y ese día cobraremos completo la violación constitucional del derecho a la salud que los revolucionarios se guardaron en la faltriquera como un acto de sadismo comunista.